CONTENIDOS DE 6TO



   CONTENIDOS DE MARZO

              

Estado social y democrático de derecho


     La expresión “Estado Social y Democrático de Derecho”, surge por primera vez como referencia denominativa de la organización política, económica y social de una nación, dentro del contexto de la revolución francesa de 1848, que culmina con la instauración de la Segunda República, fundamentada en valores, principios e instituciones colectivas, como la fraternidad, el bienestar común y la asociación, que permiten la configuración de derechos económicos, sociales y culturales a favor de los ciudadanos, incluyendo, por vez primera, el derecho al trabajo como un derecho fundamental.

Son los llamados derechos de Segunda Generación. Dentro de este contexto histórico, épico y político, emerge un nuevo modelo de Estado “democrático y social”, cuya primera denominación como expresión literal se le atribuye a Louis Jean Joseph Charles Blanc, (1811/1882), pensador, historiador y político francés, propulsor de la declaración y reconocimiento por parte del Estado de los derechos de carácter económico y sociales de los individuos, afirmando que “cada hombre tiene derecho al trabajo y a la satisfacción de sus necesidades” y que para tales fines, el Estado tenia que intervenir para garantizarle el ejercicio pleno de estos derechos, creando condiciones mínimas vinculantes para los sectores políticos y económicos, que fueran prerrogativas irrenunciables de los trabajadores: establecimiento de jornadas laborales, días de descansos, remuneración por servicio prestado, derecho a la asociación, a las huelgas, y paros de los trabajadores, etc.Esta denominación que acuña Le Blanc, se extendió a la Constitución francesa de 1858; a la de México (Querétaro), 1917 y en la de Alemania (Weimar), del año 1919. Sin embargo, no es sino hasta la Ley Fundamental de Bonn, de 1949, cuando la fórmula del “Estado social (social state) de derecho” adquiere reconocimiento constitucional.A partir de ahí, el referente del modelo estatal se replicó en las reformas constitucionales sucesivas: España, 1978; Honduras, 1982; Brasil, 1988; Colombia, 1991; Paraguay, 1992; Perú, 1993; Ecuador, 2008; Bolivia, 2009; la Republica Dominicana, 2010; entre otras.El Poder Ejecutivo declaró el 2012 mediante decreto número 768-11, como el “Año del Fortalecimiento del Estado Social y Democrático de Derecho en la República Dominicana”.Mediante este decreto, el presidente Leonel Fernández afirma que la República Dominicana se rige por una Constitución ampliamente progresista, producto del consenso de todos los sectores de la vida nacional. Señala, además, que “la democracia ha sido un objetivo mayor de las luchas sociales llevadas a cabo por el pueblo dominicano en la reciente historia política de país”.Estas luchas de la historia política contemporánea a las que alude el presidente Fernández, nos hace una referencia implícita a la Constitución de 1963 impulsada por el Prof. Juan Bosch, texto fundamental que se reconoce como modelo promotor de las libertades públicas y democráticas, con trascendentes conquistas para las clases sociales más excluída.Ahora bien, el verdadero paradigma constitucional que modela el Estado Social Democrático de Derecho para la nación dominicana, con valores superiores a las conquistas liberales individuales de igualdad, libertad y soberanía, se consolida con la revolución democrática que condujo a la proclamación de la Constitución del año 2010.Este texto sin dudas, representa un avance significativo respecto a la dimensión política, jurídica, económica y social del Estado dominicano.El Capitulo II del texto fundamental, en el artículo 7 define a la República Dominicana, organizada en un Estado Social Democrático y de Derecho y establece que se funda “en el respeto de la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes públicos.De igual modo, el artículo 8 de la Carta Magna, dispone que “es función esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas”.Esto es, por primera vez, desde la primera Constitución del año 1844, el Estado dominicano se organiza como un Estado Social y Democrático de Derecho, concepto que fusiona tres ideas de distinto origen histórico, que el texto constitucional considera unidas e interdependientes.Cuando hablamos de Estado Social, dentro del contexto constitucional vigente, debemos resaltar la ampliación del catálogo de derechos fundamentales con la dignidad como valor supremo, “sagrada, innata e inviolable”, cuyo respeto es responsabilidad esencial de los poderes públicos.Junto a estos derechos, se establece el reconocimiento e instrumentación de garantías y mecanismos de tutelas que los hagan efectivos, permitiendo que las personas puedan satisfacer sus derechos. Los derechos fundamentales son y valen lo que valen sus garantías. La Declaración de derechos del hombre y del ciudadano de 1789 en el art. 16 dice “toda sociedad en la cual la garantía de los derechos no esté asegurada, no existe Constitución, porque sin garantía los derechos fundamentales no son derechos”; es decir, sin garantías eficaces no existe derecho.De igual manera, plantea un régimen económico que se orienta y fundamenta en  una economía de mercado, que impulsa las diversas actividades por aquellos cauces que permiten satisfacer las necesidades de los demás, en la búsqueda del desarrollo y bienestar ciudadano. (Artículo 217, Constitución).Cuando hablamos de Estado Democrático, la nueva Constitución fortalece la separación e independencia de los poderes públicos constituidos, reduciendo las prerrogativas del Presidente de la República, potenciando la facultad fiscalizadora y de control político del Congreso Nacional, así como creando instancias garantistas del texto constitucional, como son, entre otras, el Tribunal Constitucional y el Defensor del Pueblo.Cuando hablamos de Estado de Derecho, el texto del 2010, reafirma la supremacía constitucional al definirla en al artículo 6 como “norma y fundamento de todo el ordenamiento jurídico del Estado”. De igual forma establece que los derechos fundamentales sólo podrán desarrollarse legislativamente en los casos previstos taxativamente por el texto constitucional, siempre y cuando se “respete su contenido esencial y el principio de razonabilidad”.Se establece el estatuto de la Función Pública del servidor del Estado, así como la potencial responsabilidad civil del funcionario estatal, al disponer el artículo 148, la responsabilidad, conjunta y solidariamente de los agentes públicos, cuando por acción u omisión en el desempeño de sus funciones, generen daños o perjuicios.La declaratoria del año 2012, como del Fortalecimiento del Estado Social y Democrático de Derecho, demanda soluciones concretas en temas como la igualdad real de oportunidades, transparencia y modernización de la estructura del Estado, fomento de la eficiencia y competitividad, crecimiento económico vinculado a una justicia social capaz de reducir la pobreza y garantía de la seguridad ciudadana.La Constitución del 2010 es un texto revolucionario y vanguardista. El desarrollo legislativo de sus preceptos, el respeto y vigilancia permanente a su jerarquía y contenido, así como el empoderamiento de toda la población en el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes, la harán realmente efectiva.


La Cultura de la paz 
Consiste en una serie de valores, actitudes y comportamientos, que rechazan la violencia y previenen los conflictos tratando de solucionar los problemas mediante el conflicto y la negociación entre las personas y las naciones.Teniendo en cuenta un punto muy importante que son los derechos humanos, pero así mismo respetándolos e incluyéndolos en esos tratados. Esta fue definida por resolución de la ONU, siendo aprobada por la Organización de las Naciones Unidas el 6 de octubre de 1995 en el Quincuagésimo tercer periodo de sesiones Resolución 53/243. Cultura de Paz en la sociedad vendría a ser aquel estado de equilibrio que se da cuando todos los individuos en armonía practican la libertad, la solidaridad, la ayuda recíproca y el respeto mutuo.
Para la religión, la paz es también una salutación, ya que es un valor que uno desea para sí mismo y para el prójimo. Por eso se utilizan expresiones como “la paz esté contigo” y, en algunas misas, incluye un beso en el rostro a la persona que se tiene al significa «acuerdo o pacto»

Resolución 53/243

En este documento titulado Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, la Asamblea General hace alusión y pone énfasis en la Carta de las Naciones Unidas, en la constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y reconociendo que la paz no es solo la ausencia de conflictos,como también evitar cambios.
Está conformada por 9 Artículos e incluye un Programa de Acción con Objetivos, estrategias y agentes principales y una Consolidación de las medidas a adoptar todos los agentes de la paz, pertinentes en los planos Nacional, Regional e Internacional, en el cual se habla de medidas para promover una Cultura de la Paz por medio, principalmente, de la educación.
En dicho documento se hace un llamado a todos los (individuos, grupos, asociaciones, comunidades educativas, empresas e instituciones) a llevar a su actividad cotidiana un compromiso consistente basado en el respeto por todas las vidas, el rechazo a la violencia, la generosidad, el entendimiento, la preservación ambiental y la solidaridad.

Manifiesto 2000 para una cultura de paz y no violencia

Tomando el año 2000 como un nuevo comienzo, se intenta concienciar al mundo sobre la necesidad de tener una cultura de No Violencia y con esto se exige la participación de todos en este cambio evolutivo, en el cual 5 parámetros principales nos ayudarán a forjar un mundo más justo, más solidario, más libredigno y armonioso, y con mejor prosperidad para todos. Nuestro país debe ser uno libre de la guerra, conflictos, corrupción, y cosas negativas que afecten a las personas y al futuro que viene, no malogremos el futuro ya que podría ser más productivo que esta fecha actual o podría ser todo lo contrario dependiendo del cuidado que tengamos los de la actualidad.
El Manifiesto se encuentra en Internet1​ y puede ser firmado sin necesidad de contar con cuenta de correo electrónico.

Rechazar la violencia[editar]

Practicar la No violencia activa y rechazar la violencia física, sexual, psicológica, económica, social y en todos sus aspectos, en particular a los más débiles, como son los niños y adolescentes. Hoy en día, existe el llamado "Bullying" que se da mayormente en los colegios, por lo que debemos educar a nuestros hijos hacia una cultura de paz y así vivir en una cultura que no tolere la violencia basta de bullying.

Liberar la generosidad

Compartir el tiempo y los recursos materiales para terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica.

Escuchar para comprender

Defender la Libertad de Expresión y la "Diversidad Cultural", privilegiar el "diálogo" sin ceder al fanatismo y al rechazo, también es cuando una sola persona o más aconsejan bien a una persona que está confundida y necesita de consejos; y una persona debe aprender a escuchar como también debe aprender a comprender a las personas que nos rodean.

Preservar el planeta

Promover el consumo responsable y considerar la importancia de la vida y el equilibrio del mundo.

Movimiento por una cultura de la paz

Para octubre de 2006, el Movimiento por una cultura de la paz incluía aproximadamente 700 organizaciones, que participaron en un informe sobre los avances en dicha cultura en el año 2005.2​ Dicho informe fue inscrito en la Resolución A/60/33​ adoptada por la Asamblea general de la ONU en 2005, fue reconocido específicamente por Bangladesh, la Unión Europea, Qatar, las Islas Fiji y Tailandia. La paz es paz. Lo que se ocupa para una cultura de paz es el debido respeto entre personas sin dañarle al otro. No se tiene que discriminar por raza, religión, sexo, lengua, lugar de donde proviene, gustos, por sus físico, por sus forma de pensar.

Banderas de la Paz


Las reformas constitucionales; su impacto en la democracia dominicana. La Constitución de 2015 otorga mayor protagonismo al pueblo. Distinto a otros contextos sociales y políticos, el pueblo podría desempeñar en más de una ocasión un papel antagónico para definir el 

I): 29 de abril de 1963  Santo Domingo      2) 9 de agosto de 1965 Santo Domingo

328 de nov. de 1966  Santo Domingo   4) 14 de agosto de 1994 Santo Domingo

5)25 de julio de 2002 Santo Domingo         6) 26 de enero 2010 Santo Domingo

728 de mayo 2015 Santo Domingo


    LA SOCIEDAD CIVIL, SUS COMPONENTE, SUS FUNCIONES E IMPORTANCIA E INFLUENCIA

El término sociedad civil como concepto de la ciencia social, designa a la diversidad de personas que con categoría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar decisiones en el ámbito público que consideran a todo individuo que se halla fuera de las estructuras gubernamentales.


A. Su Diversidad
Dentro de la sociedad civil entran todas las organizaciones sociales que pueden surgir alrededor de temas tan diversos como la economía, la cultura, las reivindicaciones sociales, la religión, el deporte, la producción, el conocimiento, etc. La fortaleza de la sociedad civil está en su diversidad; todo intento por homogeneizarla, encasillarla o limitarla, atenta contra su naturaleza.
B. Su independencia del Estado
Una característica esencial de la sociedad civil es su independencia del Estado, lo que no significa su confrontación permanente o su identificación como el enemigo. Simplemente implica que se mueve y se debe mover en el ámbito civil, concebido éste como lo no estatal, en el cual actúa obedeciendo a una lógica que es sustancialmente diferente a la del Estado aunque exista coincidencia en torno a temas, aspiraciones o preocupaciones. La diferencia es similar a la diferencia entre gobernantes y gobernados pero va más allá al referirse a que las personas que ocupan el Estado tienen poder político para tomar decisiones, y las personas que pertenecen a las diferentes organizaciones sociales tienen únicamente el poder de influir en la toma de esas decisiones, poder que hasta ahora ha sido poco ejercido.
C. Su independencia de los Partidos Políticos
Los partidos políticos ocupan una posición intermedia entre el Estado y la sociedad civil; tienen un pie puesto en aquél y otro puesto en ésta; no son parte del Estado pero aspiran a ser parte del mismo, razón por la cual poseen una lógica diferente a la de la sociedad civil y diferente a la de las personas que ocupan el Estado. De ahí que, aunque se identifiquen con la sociedad civil en algunas cuestiones puntuales, se distancian de ella en asuntos que son más fundamentales. Con los partidos políticos, al igual que con el Estado existen posibilidades de coincidencia, asociaciones específicas y trabajo conjunto pero no existe ni puede existir una total identificación.

D. La Ciudadanía como Premisa Básica
La beligerancia de la sociedad civil va de la mano con el proceso de construcción de ciudadanía, concepto que ha sido sustraído del ámbito jurídico y se ha ubicado en el ámbito socio-cultural como conciencia de derechos y obligaciones, y de la responsabilidad para asumirlos y exigir que sean respetados por el Estado, los partidos políticos y las mismas organizaciones de la sociedad civil.
La conciencia ciudadana es la que motiva a la sociedad civil a moverse, a asumir lo público como propio, a exigirle respeto al Estado y a los partidos políticos, a vigilar y controlar el desempeño público y a exigirle cuentas a los funcionarios. Lo anterior se relaciona con la necesidad de realizar cambios culturales sustanciales en todos los ámbitos, particularmente en el político, es decir, la necesidad de cambiar los valores, creencias y actitudes ante lo estatal, ante lo público, ante la relación Estado - sociedad civil y ante la relación Estado - partidos políticos, lo cual supone la erradicación de percepciones ideológicas que los identificaban en el pasado autoritario como enemigos irreconciliables ante lo cual no había siquiera la posibilidad de diálogo.
Vista desde sus características esenciales y desde su premisa fundamental, la sociedad civil debe precisarse en su dimensión real y fáctica, lo que nos lleva a preguntarnos:

¿Quiénes forman parte de la sociedad civil? ¿En donde se encuentra la sociedad civil? Para contestar estas preguntas diremos que la conforman esencialmente tres grandes grupos:

Los Grupos, clases o Sectores Sociales
Aquí entran los llamados viejos y nuevos actores sociales; su distinción cronológica se refiere al momento histórico en que aparecen como actores del escenario público más que al momento en que surgen como grupos, clases o sectores. Los viejos actores, por ejemplo, incluyen a los obreros, empresarios, campesinos, maestros, estudiantes, cooperativistas y pobladores; en cambio, los nuevos actores incluyen a las mujeres, jóvenes, ecologistas, etnias, periodistas, vecinos, tercera edad, amas de casa, familiares de desaparecidos, académicos, deportistas, etc. En este segmento de la sociedad civil entran todos los grupos sociales que se unen de manera coyuntural o permanente para luchar por sus derechos o por los intereses nacionales, siempre y cuando mantengan las características señaladas anteriormente.
Las ONGs.
Aquí se agrupan todas las organizaciones no gubernamentales que trabajan temas tan diversos como los derechos humanos, derechos de grupos vulnerables, cultura política, ciudadanía, crédito agrícola, medicina alternativa, asistencia técnica, capacitación, educación, alfabetización, etc. Estas organizaciones trabajan con asistencia externa e impulsan acciones alternativas, complementarias o sustitutas de la acción estatal, lo que les permite mantener su independencia del Estado.
Las Iglesias
También forman parte de la sociedad civil en todas sus denominaciones. La clasificación anterior es apenas una aproximación a lo que es la sociedad civil porque su diversidad hace que queden por fuera de cualquier listado otras organizaciones cuya actividad se reduce a una comunidad, una colonia o una vecindad. El hecho de agruparlas bajo el concepto de sociedad civil no significa que todas son iguales y que no existen diferencias que las separen; tampoco quiere decir que constituyen el lado bueno de la relación Estado - sociedad civil pues muchos de los vicios que los políticos trasladan al Estado se encuentran también en las diversas organizaciones sociales que la conforman. Se trata, simplemente, de organizaciones que reivindican lo social, exigen la atención del Estado, plantean políticas más equitativas y demandan un comportamiento democrático de los funcionarios públicos y de los partidos políticos.

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